Día de la mujer y la niña en la ciencia

09.02.2017
Fundación Repsol cuenta con varias científicas del Fondo de Emprendedores para analizar la situación actual de la mujer en la ciencia.

El 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, declarado por Naciones Unidas en el año 2015.  Según un estudio citado por la propia organización internacional, que se llevó a cabo en 14 países, la probabilidad de que las estudiantes terminen una licenciatura, una maestría y un doctorado en alguna materia relacionada con la ciencia es del 18%, 8% y 2%, respectivamente, mientras que la probabilidad para los estudiantes masculinos es del 37%, 18% y 6%.

Asimismo, de acuerdo al Libro Blanco: Situación de las Mujeres en la Ciencia Española (MINECO), a pesar de que en España las mujeres son mayoría entre el alumnado universitario, en ciertas ramas como ingenierías o algunas ciencias experimentales, la participación de las mujeres está por debajo del 30%.

Con este día se trata de concienciar a las niñas y mujeres de que la ciencia no es una cuestión de género. Tal y como señala Gane Alle, subdirectora de la NASA, la presencia de mujeres en los equipos hace que sean más fuertes y creativos, y con mayor creatividad se consigue mayor innovación.

Un ejemplo de innovación son los proyectos del Fondo de Emprendedores de Fundación Repsol, la aceleradora para startups con soluciones innovadoras en el campo de la energía y la movilidad, en la que participan numerosas mujeres científicas.

Una de ellas es Alejandra García, Doctora en Química en el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y responsable de producto de Gnanomat, empresa acelerada por el Fondo de Emprendedores en la quinta convocatoria. “Desde pequeña siempre me ha atraído este campo, por ejemplo, poder dar una explicación a las cosas, saber de qué están compuestos los productos que día a día consumimos o ver qué ocurre cuando mezclas dos cosas distintas”.

Desde su puesto en Gnanomat trabaja con el resto del equipo en el desarrollo de nanomateriales compuestos (grafeno combinado con otras nanoestructuras) de alto valor añadido para su aplicación en acumuladores de energía. “Para mí, la ciencia es divertida, ya que es un descubrimiento constante y un reto nuevo día a día. Siempre me ha motivado poder aportar algo nuevo al mundo”, señala Alejandra.

Por su parte, Ana Arenillas, Doctora en Ingeniería Química e Investigador científico del CSIC aporta su punto de vista sobre la situación de la mujer en la ciencia “las mujeres científicas no están valoradas en su justa medida, ni motivadas. El potencial es inmenso, pero todavía hay muchas barreras ideológicas que debemos todos superar. Ser una buena científica no está reñido con ser una buena madre o no tener vida más allá de la investigación”.

Ana no solo es investigadora, sino que destaca también por ser fundadora de la empresa de base tecnológica Xerolutions, acelerada por el Fondo de Emprendedores de Fundación Repsol en la cuarta convocatoria y que trabaja en el desarrollo de nuevos materiales orgánicos porosos para acumuladores de energía más eficientes.

Otra de las mujeres científicas que participan en la aceleradora de Fundación Repsol es Irene González, Doctora en Ciencia de los Materiales. También es investigadora de I+D del equipo de Fuelium, un proyecto que trabaja en la producción de pilas biodegradables, y que fue seleccionado en la quinta convocatoria del Fondo de Emprendedores de Fundación Repsol.

A lo largo de su carrera ha comprobado que la ciencia “es un camino difícil y muy competitivo, en el que muchas mujeres se quedan en cargos intermedios o bajos porque es muy difícil compaginar vida laboral y familiar”.

En los últimos años se ha ido avanzando, y desde la comunidad internacional se trabaja inspirando y promoviendo la participación de las mujeres y las niñas en la ciencia desde la óptica de la igualdad de género.  Como ejemplo de superación, Alejandra García señala a mujeres como Marie Curie o Rosalind Franklin, “quienes a pesar de tener muchas dificultades en su época solo por ser mujeres, no se rindieron e hicieron grandes descubrimientos científicos”. Desafortunadamente, hoy en día sigue habiendo camino por recorrer.

Una de las claves es la educación, desde pequeños es importante fomentar la creatividad y el trabajo en equipo, en palabras de Alejandra García “hay que avivar la curiosidad de los niños, dejarles pensar y que lleguen a las conclusiones por si solos”.

Por ello, desde Fundación Repsol también se trabaja para divulgar la ciencia y la energía a los jóvenes, tratando de despertar vocaciones científicas entre chicos y chicas, a través de iniciativas como los talleres Aprendenergía o Energía con conciencia.

Otro de los puntos importantes es el reconocimiento, poner en valor el trabajo de los equipos científicos, reforzando el papel de las mujeres. En opinión de Ana Arenillas, “participación en ciencia hay, solo hay que impulsar que se reconozca más la labor de las científicas, con premios y poder de decisión en sus campos. A pesar de haber mujeres en ciencia, ésta siempre ha estado dirigida por hombres”.

Por estos motivos, es importante seguir reivindicando el papel de la mujer en la ciencia. La ciencia es futuro, innovación, progreso, y las mujeres tienen también mucho que aportar. Para continuar avanzando, no podemos seguir desaprovechando el 50% del talento disponible. En este contexto, Ana Arenillas lanza un mensaje a las jóvenes “necesitamos toda la materia gris disponible para seguir avanzando y mejorar la sociedad que conocemos, y nosotras la tenemos de sobra. Todas estamos capacitadas para aportar y entre todas se conseguirá dejar a nuestras futuras científicas una ciencia mejorada y más justa”.