Sertrifugados: danza para personas con discapacidad en el Festival Eñe

07.11.2018
La danza es arte, pero también la danza es vida. Bien lo sabe el dúo de bailarines Sara Barker y Raúl Márquez de la compañía Danza Mobile, que han comprobado en los dos años que llevan representando Sertrifugados que la peor limitación es la que nos imponemos a nosotros mismos.
Sara Baker y Raúl pertenecen a una compañía de danza inclusiva

¿Qué significa Sertrifugados?

Raúl: Es una combinación entre centrifugación y el ser humano. Viene de “ser” y “trifugados”. Esta es la idea principal de la pieza.

La obra trata sobre los límites. ¿Qué cosas nos limitan en nuestro día a día?

R: Habría que preguntarse también a qué nivel. Pienso que hay limitaciones a nivel social, hay limitaciones a nivel personal, hay limitaciones a nivel cultural, obviamente también hay limitaciones físicas y una mezcla de todas es lo que intentamos transmitir en la pieza.

Sara: Limitaciones hay un montón pero, en mi opinión, la más fuerte es la limitación personal, la limitación que nos ponemos a nosotros o que creemos que tenemos.

¿Cómo se definen nuestras limitaciones?

R: Nuestras limitaciones van cambiando con el paso del tiempo. Por un lado vamos superando ciertas limitaciones pero por otro lado van llegando otras nuevas.

¿Cómo podemos superar esas limitaciones?

S: Creo que una de las cosas más importantes es saber cuál es tu limitación para poder afrontarla y poder superarla. Porque si realmente tú tienes una limitación y ni siquiera la sabes es difícil que la llegues a romper. Hay que ser consciente de aquello que no está funcionando y que te crea una limitación.

En Fundación Repsol no hablamos de límites, sino de barreras. ¿La danza sirve para superar barreras?

S: Sí, muchísimo. No a todo el mundo le sirve lo mismo sino que creo que cada uno tiene que encontrar su forma de romper esas barreras. A mí personalmente sí, sí me ha ayudado mucho la danza  y creo que a muchos le ayuda.

¿Cómo os ha ayudado a vosotros?

R: Yo empecé a bailar con 22 años después de estudiar Arte Dramático, y la danza para mí fue una explosión, una ruptura a muchísimos niveles. Una apertura al mundo, he conseguido abrirme más, tener otra actitud a la hora de ver la vida.

¿Cómo se vive la inclusión o ese romper esas barreras en Danza Mobile?

S: Yo creo que una de las cosas bonitas de Danza Mobile es que cada uno es único, que cada uno aporta. Cada uno es como es y mutuamente vamos aprendiendo los unos de los otros y eso es lo que ayuda a que nosotros vayamos aprendiendo a romper esos prejuicios o esas barreras.

Sara cuéntanos, ¿cómo ha sido tu recorrido profesional hasta llegar a la compañía?

S: Yo empecé en el Conservatorio de Danza de Sevilla e hice grado medio de Danza Española y siempre había tenido el gusanillo de danza contemporánea, quería probarlo. Un profesor me estuvo hablando de Danza Mobile. Yo sabía que tenían danza para personas con discapacidad. Así que simplemente me acerqué a la directora para preguntarle y me dijo que con palabras era muy difícil de explicar, que era mejor que lo experimentara. Me metí en una clase y decidí quedarme. Así que poco a poco me fui integrando y fue surgiendo hacer piezas con compañeros  como por ejemplo cuando Raúl me propuso hacer Sertrifugados.

¿Cuál es el recorrido de Sertrifugados?

R: Llevamos como dos años representándola. Conforme más la hacemos van saliendo más matices y más capas y también nos dejamos impregnar bastante por el sitio porque hay veces que lo hacemos al aire libre, en un bulevar, en una plaza…

¿Qué significa para vosotros representarla en el Festival Eñe?

R: Pues la verdad es que es un gusto. En un principio nos llamó la atención de cómo encajar la pieza dentro de un festival de las letras. Pero la palabra tiene su sonoridad y la sonoridad puede llevar al movimiento. Pienso que el cuerpo también tiene su forma de expresar como un lenguaje, de comunicar… Y, ¿por qué no? Todo sirve al fin y al cabo para expresar.