¿Cómo son las viviendas sostenibles?: Tipos y ventajas
¿Cómo son las viviendas sostenibles?: Tipos y ventajas
Hablar de viviendas sostenibles ya no es hablar de una casa “del futuro”, sino de hogares que aprovechan mejor la energía, mejoran el confort y hacen un uso más eficiente de los recursos. En la UE, los edificios representan alrededor del 40% del consumo final de energía y el 36% de las emisiones asociadas a la energía, así que mejorar cómo vivimos en ellos tiene relevancia.
¿Qué son las casas o viviendas sostenibles?
Una casa sostenible podemos definirla como una vivienda diseñada o adaptada para utilizar los recursos de una forma más eficiente y ofrecer unas buenas condiciones de confort.
Las casas sostenibles tienen en cuenta aspectos como el consumo de energía y agua, los materiales utilizados, la ventilación, la iluminación natural y la adaptación al entorno.
No existe un único modelo. Una vivienda puede incorporar diferentes soluciones según su ubicación, antigüedad, tamaño y las necesidades de las personas que viven en ella. Lo importante es que todas estas medidas trabajen juntas para aprovechar mejor los recursos disponibles.
Además, una vivienda sostenible no tiene por qué ser una construcción nueva. La rehabilitación de pisos y edificios ya existentes también permite mejorar su funcionamiento para y adaptarlos a nuevas necesidades.
¿Qué debe tener una casa para que sea sostenible?
Cada vivienda tiene sus requisitos, pero algunos de los elementos habituales en la mayoría de las catalogadas como sostenibles cuentan con:
- Un buen aislamiento, que ayude a mantener una temperatura agradable durante todo el año.
- Ventanas eficientes, capaces de reducir la entrada de frío o calor del exterior.
- Iluminación natural, aprovechada mediante una buena distribución y orientación de los espacios.
- Sistemas eficientes de climatización e iluminación, adaptados al uso real de la vivienda.
- Una ventilación adecuada, que favorezca la renovación del aire y el confort interior.
- Un uso responsable del agua, mediante grifos eficientes, sistemas de doble descarga o soluciones de reutilización cuando sean viables.
- Energías renovables, como la energía solar, siempre que las características de la vivienda lo permitan.
El certificado energético también sirve como referencia para conocer el comportamiento de una vivienda. Este documento clasifica los edificios en una escala de la A a la G según su consumo de energía y las emisiones asociadas.
Tipos de viviendas sostenibles
Existen diferentes tipos de casas sostenibles según la forma en la que aprovechan la energía y se adaptan al entorno.
Viviendas bioclimáticas
Tienen en cuenta factores como la orientación, la entrada de luz solar, la ventilación natural y el clima de la zona. Su diseño permite aprovechar mejor las condiciones del entorno para mantener el confort interior.
Casas pasivas
Están diseñadas para mantener una temperatura estable con un consumo de energía muy ajustado. Para ello, cuentan con un aislamiento muy cuidado, ventanas eficientes y sistemas de ventilación que permiten renovar el aire.
Un ejemplo de este tipo de vivienda es el proyecto en el que Fundación Repsol colabora con la entidad social Círvite. Los voluntarios Repsol colaboran en el cálculo de los ahorros energéticos y en la elaboración de planes de eficiencia energética para una vivienda Passivhaus. Además, apoyan a la entidad realizando un plan de comunicación para ayudar en la difusión del proyecto para dar a conocer cómo este tipo de soluciones puede contribuir no solo a reducir el consumo energético, sino también a mejorar el confort, la salud y el bienestar de las personas, especialmente en nuevos modelos residenciales dirigidos a personas con discapacidad.
Viviendas que incorporan energías renovables
Son hogares que integran soluciones como paneles solares para producir parte de la energía que utilizan. Estas instalaciones pueden combinarse con medidas de eficiencia para aprovechar mejor la energía generada.
Viviendas rehabilitadas
Son pisos o casas ya construidos en los que se realizan mejoras para optimizar el consumo y aumentar el confort. Renovar las ventanas, aislar fachadas y cubiertas o actualizar los sistemas de climatización son algunos ejemplos.
Este último tipo es especialmente relevante, ya que permite avanzar hacia hogares más eficientes sin necesidad de cambiar de vivienda.
Beneficios de contar con un hogar sostenible
Entre los principales beneficios de las viviendas sostenibles se encuentra un mejor aprovechamiento de la energía. Un hogar bien aislado y equipado con sistemas eficientes necesita menos climatización para mantener una temperatura agradable, lo que puede ayudar a ajustar el consumo durante todo el año.
Estas mejoras también pueden ayudar a adaptar la vivienda a las necesidades de quienes la habitan, mantenerla en mejores condiciones y crear espacios más confortables. Para ello, es importante valorar las características de cada hogar y conocer qué actuaciones pueden contribuir en mayor medida a mejorar su eficiencia energética.
En este proceso, contar con información sobre las distintas soluciones disponibles, las posibles ayudas y el asesoramiento de profesionales puede facilitar la toma de decisiones y la planificación de las mejoras.
Reformas ecosostenibles al alcance de más hogares
Las reformas ecosostenibles permiten mejorar viviendas ya construidas mediante actuaciones como renovar el aislamiento y las ventanas, actualizar los sistemas de climatización o incorporar energías renovables cuando resulte viable. Además de optimizar el consumo energético, estas reformas pueden incluir mejoras de accesibilidad, seguridad y confort.
En este ámbito trabaja GNE Finance, una empresa participada por Fundación Repsol, que facilita la rehabilitación de viviendas, con especial atención a barrios y entornos vulnerables. Su propuesta reúne en un mismo proceso el asesoramiento técnico, la búsqueda de financiación, la selección de profesionales y el acompañamiento durante la reforma.
De esta forma, las personas reciben apoyo para identificar qué mejoras se adaptan mejor a su vivienda y gestionar los distintos pasos necesarios. La rehabilitación se convierte así en un proceso más accesible y ajustado a las características de cada hogar.